¿EL APRENDIZAJE ES ALGO TAN TRIVIAL QUE SE PUEDE OBSERVAR Y MEDIR CON BASE EN UNAS SIMPLES PREGUNTAS A PROPÓSITO DE UNOS CONTENIDOS CUALESQUIERA?
Cuando hablamos de competencias no referimos a competencia cognitiva. Competente refiere a las capacidades que aun siendo operativas, se encuentran articuladas sustantivamente con distintas formas del saber. Para Perrenoud las competencias utilizan, integran y movilizan conocimientos en cuanto al aprendizaje, se aprende algo cuando el sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras en el cerebro que luego permiten, a partir de la recordar esa información incorporada, comprender nuevas realidades. El aprendizaje significativo asume dentro de su teoría psicológica que el ser humano solo adquiere el conocimiento significativo de aquello que percibe como necesario para su sobrevivencia o para el desarrollo de si mismo, la corriente constructivista concibe al aprendizaje significativo como la adquisición de contenidos nuevos que pudiesen suplir a los viejos, dentro siempre de la estructura cognitiva del sujeto
Aprendizaje situado cuando hablamos de situar el aprendizaje, hay, además del lugar concreto donde se puede acceder a los problemas, otras realidades de distintos tipos que deben ser consideradas como parte fundamental de ese sitio donde se ha de ubicar el aprendizaje. No todo sitio, cognoscitivamente hablando, es un lugar físico y concreto, ni la acción humana es simple actividad
Todo lo anterior nos lleva a un análisis profundo en donde se vislumbra un proceso por demás complejo y propio de cada sujeto de nosotros mismos de cómo aprendemos, por lo que para nada es “trivial”, a partir de esto me planteo las siguientes preguntas, ¿qué quiero medir, para qué, con qué?, ¿conocimientos?, ¿procedimientos?, ¿actitudes? Aquí es donde está el verdadero trabajo del maestro crear instrumentos de evaluación para que el alumno aprenda a autoevaluarse a partir de sus aciertos y errores
Ciertamente que el maestro no es responsable del aprendizaje del alumno, pro si lo es de crearle un ambiente favorable para el proceso, el cual no debe ser calificado como superficial, sino que se debe escudriñar las formas que el humano adopta para aprender, mismas que nos muestran muy atinadamente las teorías del conocimiento, si se aplican los procesos cognitivos inherentes a la naturaleza humana, los resultados pudiesen estar favorecidos porque estaríamos apoyados por un ordenamiento lógico que contienen estos para llevarnos al cumplimiento de este complicado proceso de aprender, y no solo eso; también apreciar la información que se recibe bajo la nota de la utilidad.
La utilidad se refleja en la extensión del conocimiento que da lugar al desarrollo de competencias que se conceptualizan como: la construcción social y funcional de saberes significativos cognitivos, procedimentales, actitudinales, etc. Que a su vez, generan evidencias articuladas que arrojan actuaciones que se sitúan en distintos contextos apoyados por el conocimiento situacional y transformados en realidad.
Las estrategias docentes son de gran relevancia por lo anterior señalado, pues la planificación de contenidos útiles es un reto debido a que estos deberán estar ubicados en situaciones problemáticas reales de la vida cotidiana o global y obtener soluciones y aprendizajes significativos.
Si vamos a otro terreno mas complejo, nos vamos a la evaluación, que no solo debe hacerse a lo conceptual e inmediatamente nos salta la realidad de no saber evaluar procedimientos, actitudes o valores, convirtiéndose esto en lo mas complicado de resolver en nuestro quehacer docente debido a que en el se involucran factores institucionales, ideológicos, metodológicos y personales. En la evaluación no solo se deben aplicar técnicas novedosas, también reflexionar en ella desde el punto de vista del servicio docente, tomando en cuenta el contexto que la rodea, calificar, retroalimentar, clarificar, certificar, etc. Son el cúmulo de facetas de la evaluación, las cuales correctamente integradas pueden llevar a la construcción de un resultado muy cercano a la realidad al momento de emitir juicios ponderativos al momento de validar lo asimilado.
Una verdadera validación aporta al docente una muestra de los resultados de su labor que consiste en autentificar o no que el alumno incorporo a su acervo personal los nuevos contenidos, es decir, si los estudiantes reproducen los contenidos en su totalidad, si el maestro da por hecho que se han cumplido los objetivos y no es así; desde mi punto de vista considero que esto si pudiese, en un momento dado, una perspectiva de trivialidad.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
América, estoy de acuerdo contigo cuando mencionas que la evaluación requiere de ciertas valoraciones a tomarse en cuenta, darnos cuenta de los resultados pero no sólo de la ubicación del alumno sino la propia también. Tomar en cuenta los elementos que mencionas es muy importante.
ResponderEliminarSaludos.
Hola compañera América
ResponderEliminarConsidero que los cambios que hemos vivido hasta ahora, con lo que respecta a la evaluación, son muy importantes como lo mencionas y necesarios, ya que en la actualidad no basta con hacer un examen escrito para nuestros alumnos, que lo contesten y con este acto tomar su calificación como algo definitivo. La evaluación se ha convertido en un conjunto de acontecimientos dentro de los cuales se deben considerar las habilidades y actitudes de los jóvenes.
Hasta luego.